QUE HACE A UNA PERSONA UN SER ESPECIAL

 

Todo comienza un buen día, ante la dicha de su llegada a este mundo. Viene cero kilometro, como una página en blanco que se comenzara a llenar. El resultado dependerá de quienes lo rodeamos y tenemos la responsabilidad de formar un ser extraordinario o mediocre, lleno de carencias. Traemos a cuestas aptitudes, tendencias, carácter que constituirán, de ser negativas, pequeñas luchas en principio, totalmente reversibles en un medio propicio, buen ejemplo y afecto.

La responsabilidad conlleva tomar conciencia de lo que somos, de lo que nos falta, de lo que no queremos repetir indefinidamente, de lo que hubiésemos querido para nosotros oportunamente y finalmente de lo que seremos capaz de sacrificar y esforzarnos por ese ser, con un gran potencial que vino a ser feliz, a realizarse y que en gran medida dependerá de nosotros.

Lo hará especial, no ser un numero en nuestras vidas, tener un lugar en el mundo, sentir que tiene pertenencia, identificación y representa mucho para quienes lo rodean y esto empieza cuando acostado en su cunita, espera (porque lo necesita todo ya que no se vale por si mismo)  una cara querida que lo haga sentir seguro, de brazos cálidos que lo mesan arrullándolo tantas veces como sea necesario, le cante, le hable, lo pasee, le muestre cosas, este pendiente de si esta mojado, irritado, soñoliento, hambriento, cansado, enfermo o muy despierto y juguetón…

Pensar en todo momento ¿Cómo nos hubiera gustado que nos trataran? “PRINCIPALMENTE CON AMOR” con paciencia, con generosidad, con conciencia de la trascendencia que puede implicar una aptitud cómoda y displicente a la larga.

Gestos y ejemplos que a futuro harán de una persona un ser feliz: El buen humor, no ser denso, todo es más fácil, simple y agradable de lo que creemos, pensemos que somos seres humanos imperfectos que vinimos a aprender. Las cosas por lo general no tienen la importancia que a veces le damos y vienen a representar una carga pesada y sin sentido para otros, hay que darle a los hechos el valor que realmente tienen. Hay que ser compasivo ante la equivocación, nadie desea hacer las cosas mal que le llamen la atención por incompetente, todos queremos ser alagados por nuestros logros, ser aceptados, no necesitamos que nos restrieguen nuestros errores constantemente. Es importante la confianza porque ella es señal para otros de que nos creen capaz de hacerlo bien, ello nos dará seguridad en un futuro. Libertad para expresar lo que sentimos, lo que queremos, lo que deseamos sin ser cuestionados por ellos. Flexibilidad para ver el mundo, no todo es blanco y negro, hay matices y causas para que las cosas sean como son y que debemos contemplar. Ser escuchados con atención, con entusiasmo  quien te habla es el ser más importante que ha pisado la tierra para ti y espera un feeback adecuado. Pedirle argumentación porque le permitirá defender sus causas y validarse. Mostrarle el mundo con dedicación, cómo funcionan las cosas, como se domina el miedo, lo significativo que es tener una actitud valiente ante las circunstancias, espíritu de lucha para que nada te amilane, con el respaldo de que siempre estaré para ayudarte con consejos, tiempo, obras o una palabra amable, no estás solo El buen trato ante todo, ese ser no tiene nada que ver con tu estado de ánimo y con tus malas experiencias. Hay que mostrarle que merece tanto respeto como tú. Orientarlo con firmeza en materia de valores y principios pero siempre dando una razón de peso de porque es importante y que lo muevan los sentimientos, revertirle la tortilla ¿Que le parecería si se tratara de él? Enseñarle a reírse a carcajadas de las cosas que tienen gracia, como de si mismo. Darle muestras constantes de que lo tienes presente (una luz encendida que lo espera para que no tropiece en la oscuridad cuando llega a casa, una nota, una llamada, una sonrisa,  una palmada de estimulo, un abrazo, compartir ideas y programas, comprarle algo que se que quiere, complacerlo en algo que le agrada, posponerse en ocasiones si se amerita, que tu cara se ilumine ante su llegada, no es cualquiera quien llega después de haber estado ausente, es ésa persona especial), a creer en Dios o en algo bueno que le de sentido a su vida, a desarrollar habilidades que posea, a tener intereses que merezcan la pena, a ser agradecido y noble por todo y con todos, en buenas cuentas a ser generoso con su tiempo para con otros y hacerlo con afecto. Enseñarle a ser de buena fe, no a desconfiar de buenas a primeras de las intenciones de otros, no volverlo acomplejado por experiencias desafortunadas propias, a ser responsable de sus actos, dar la cara y no echarle la culpa a los demás. Uno es responsable de los resultados de una u otra manera. El amor se siente, te acompaña toda tu vida, te permite ver la vida con ojos generosos, con actitud segura, con confianza, con esa sensación de que eres importante para alguien, que siempre hay una persona que espera por ti para darte un empujoncito o aplaudirte contundentemente por tus logros, que tienes un lugar en el mundo que espera tu aporte. En buenas cuentas, después de una vida de buen ejemplo en actitudes positivas, de alegría porque lo buena produce bienestar y sensación de paz, no es posible que no seas una persona especial.

 

 

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Comentarios

Luisa de nuevo felicitaciones, precioso y acertado y bien logrado!  Nos deleitas con tus escritos. Gracias

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Luisa, me gustó mucho tu reflexión, me hizo recordar esa etapa que hemos tenido casi todas las mujeres, la crianza de los hijos. 

Felicitaciones

Maricel

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Felicitaciones Luisa, preciosa tu reflexion!!!! Que importante lo que podemos producir con nuestro actuar, realmente una tarea exigente pero muy reconfortante!!!


gracias!

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